martes, 6 de mayo de 2008

Estambul

Estambul me ha dejado un fondo de melodías turcas y sefardíes y en la retina un derviche girando sobre su eje con sus brazos místicos que se elevan lentamente viviendo un presente infinito.



He contemplado un país ante el reto de hacerse a sí mismo y alcanzar su mayoría de edad. Distintas comunidades que conviven físicamente aunque muy alejadas culturalmente, mujeres de edad imprecisa vestidas de negro de la cabeza a los pies frente a jóvenes seductoras con ropa ajustada. Un país emborrachado de orgullo nacional con banderas por doquier y un 1º de mayo con todas las plazas públicas tomadas por la policía. Los guardianes del orden, porra en mano todo el tiempo, disuaden a sindicalistas de hacer la más tímida insinuación. Vimos una ciudad que revela diferentes pulsos, estado laico versus sectores religiosos, policía y ejército frente a ciudadanos, consumismo frente a espiritualidad, Oriente frente a Occidente… Pasear por los barrios estambulíes, ir pasando de uno a otro y apreciar los contrastes, es como asomarse al cráter del volcán que amenaza al mundo en el siglo XXI, ver de cerca las tensiones globales no resueltas.



También me ha quedado una sucesión de bellas postales en esa diadema de mezquitas que coronan las colinas, y el rotundo impacto al revisitar su basílica de 1500 años que desafía a la gravedad y te hace dudar de la no existencia de dios, al elevarse sobre el vacío y empequeñecer a los seres humanos que la recorren admirados.



Haber leído a Pamuk antes de ir ha sido como visitarla de la mano de un viejo amigo, como esos chicos cogidos del brazo que veíamos por la calle Istiqlal entre las masas de jóvenes ociosos, y me ha permitido captar la amargura que encierra una ciudad venida a menos, pero también la vida que late en su frenético fluir hacia no se sabe bien donde, y el reto que tiene ante sí de elegir el suicidio que supondría un retroceso o estancamiento en el acceso a las libertades individuales y públicas, o cruzar definitivamente esa puerta que sólo está entreabierta de momento...



Reseña sobre Estambul de PamuK:

6 comentarios:

A las jueves, mayo 08, 2008 1:42:00 p. m. , Blogger NaT ha dicho...

Ya veo que os ha encantado!!!
Espero que me contéis más cosas cuando nos veamos, que a este paso la terraza de verano no se va a poder inaugurar.

Besos bien grandes

 
A las jueves, mayo 08, 2008 6:35:00 p. m. , Blogger santino ha dicho...

Después de leer tu crónica, se reactivan mis ganas de conocer esa ciudad. Gracias por compartir.

 
A las viernes, mayo 09, 2008 11:09:00 a. m. , Blogger Carlitos Sublime ha dicho...

Ay! Hace tres años que no vuelvo. Demasiado tiempo cuando existe esa pasión...

Besos, hermanito

Carlitos

 
A las domingo, mayo 11, 2008 9:29:00 p. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

¡¡dios existe en las mezquitas!!
besos de bet, la desaparecida ...

 
A las miércoles, mayo 14, 2008 5:29:00 p. m. , Blogger Antinoo Libre ha dicho...

Nat,
paciencia... te contaremos todos los detalles tomando una cerve en la terraza... ;)
besos!

Santino,
Te recomiendo sin dudarlo visitarla en alguna ocasión!
Abrazos!

Carlitos,
Se nota que eres un chico apasionado... ;)
besos!

Bet,
Tú sí que eres una diosa ;)
Prodígate más por aquí que me gusta leerte...
besos!

 
A las sábado, mayo 24, 2008 1:22:00 a. m. , Blogger Capri c'est fini ha dicho...

Quiero ir a Estambul, quiero ir ya... tengo un amigo que ha ido recientemente y me dijo, Estambul es muy tú... y viniendo de él ya me veo regentando un hamman en ruinas. Preciosas fotos y crónicas, qué suerte tener corresponsales por todo el mundo. Un saludo.

 

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